Pero no del paro, que desgraciadamente se ha poblado mucho más de lo deseado estos últimos tiempos. En la cola de la clasificación que este lunes todos hemos leído en la prensas. Siete jornadas y ya hemos tocado fondo. Mejor ahora, que todo está cerca y una sola victoria te catapulta hasta lugares más cálidos. En un par de semanas equipos casi desahuciados han dado un triple salto mortal con tirabuzón incluido les ha llevado a ser candidatos a jugar competición europea, véase al Málaga. O al Sporting que de encajar varias goleadas seguidas ha pasado a marcar goles y ganar partidos siendo casi una de las revelaciones.
Todo o nada, el fútbol siempre ha sido así. Y no cambiará, para bien o mal es un mundo de sensaciones inmediatas y reacciones exageradas, si no ¿Qué nos queda para hablar durante los cinco días siguientes? La política o economía no atraen de la misma manera, aunque sirva para desahogos puntuales en la charla o coloquio habitual. Ya solo cabe mejorar, dice con su optimismo habitual mi buen amigo Doro. Hay que saber el lado positivo. Pero ya con los pies en el suelo lo cierto es que no gusta ver al Numancia último. Es cierto que se ha jugado con casi todos los rivales que el año pasado se clasificaron para Liga de Campeones o UEFA, y es momento de cambiar. No se puede negar que el Numancia ha sido capaz de hacer buenos ratos de fútbol, pero falta continuidad, contundencia y sobre todo gol. Son ya demasiados minutos sin ver puerta y eso se paga. Un cuestionado Muñiz, viejo conocido, visita con su euro Racing Los Pajaritos este domingo. Ya no hay excusa, es ganar o ganar. Salir del fondo, volver a flotar. Paso previo para nadar en dirección correcta.
Fernando García. Diario de Soria-El Mundo. 21 de octubre de 2008