Hemos sido los héroes de la primera jornada liguera en Primera y… ¡qué nos quiten lo bailao! Mientras Guardiola y el Barça se han llevado palos por todos los sitios, Mario y el Numancia han sido las estrellas mediáticas de una semana que sin fútbol de liga ha durado más de siete días para la gloria de unos y el azote de los otros, a los que sus presupuestos multimillonarios han servido para que los media sacarán las miserias de un fútbol que, por fortuna, no entiende de economía.
Desde el británico The Guardian ó Al Jazeera TV en Medio Oriente se han hecho eco del ridículo azulgrana en un campo de 9.000 espectadores y con un goleador de la cantera soriana que cobra al año lo que Henry en una semana. El seny catalán, por mucho sentido común que se le eche encima, no entiende de estas cosas y el Barça ya puede rendir a buen nivel ante el Racing el próximo sábado o al pobre Guardiola empezará a dolerle la cabeza, si es que no le duele ya. Claro que el Real Madrid tampoco está para tirar cohetes. Perdió, como es costumbre, en Riazor y tras el éxodo de sus internacionales y la lesión de Raúl, la prensa de la capital lleva toda la semana diciendo que ante el Numancia el equipo merengue conseguirá su gol 5.000 en Liga. Claro que también lo iban a conseguir en Coruña y tan sólo Van Nistelroy estuvo a la altura.
Y, sin que sirva de precedente porque no me gusta hablar de los árbitros, el que más miedo me da en el Santiago Bernabéu no es ni el Madrid ni mi Numancia, sino un señor apellidado Paradas Romero. En los dos últimos partidos del Numancia en el coliseo de la Castellana, el Real Madrid ganó por la mínima y tras dos libres directos precedidos de faltas inexistentes al borde del área rojilla. En el año 2001 fue Figo el que mandó el balón a las mallas y en el 2004 tuvo que ser Beckham el que abriera la lata ante el buen hacer numantino. El Madrid de los galácticos fue incapaz de superar al Numancia en juego colectivo y de combinación y sólo a balón parado sumó los tres puntos en juego. Mucho me temo (y confío) que el partido del domingo no les va a resultar fácil a los madridistas, que aún así pueden presumir de ser un buen grupo que viene de ganar los dos últimos campeonatos de Liga, algo que nunca consiguieron con Florentino de presidente.
Y volviendo a lo de nuestra casa, lo de llegar a los seis mil abonados en Los Pajaritos es una auténtica gozada. Esta cifra garantiza que todos los domingos haya una entrada de lujo en el municipal soriano y que mucha gente de Soria y su provincia ha entendido que el proyecto del Numancia es de todos y que todos podemos disfrutar y también llorar con los éxitos del primer equipo de esta tierra que poco a poco se despereza tras mucho tiempo hibernando.
Luis Martínez Mínguez