Se inicia la década con la temporada 1980-81 militando
en ese grupo IV de la Tercera división pero en este
caso con equipos aragoneses, navarros y riojanos (además
del Burgalés y del Almazán). Fue una temporada
de transición en la que lo más llamativo fue
la creación del bingo del C.D. Numancia que tuvo
un sinfín de problemas burocráticos hasta
que consiguió el visto bueno del Ayuntamiento.
En la temporada 1981-82 se mejoró el resultado de
la anterior finalizando en cuarta posición. Era un
equipo donde primaban los jugadores de la capital de España
aunque había notables sorianos como Jose, Román,
Peloncho, Clemente,...
Estas primeras temporadas se caracterizaron por la presencia
de Sierra como entrenador y por unas clasificaciones más
o menos regulares sin pasar apuros pero tampoco destacando
notablemente. Así ocurrió también en
la temporada 1982-83.
Ya en la temporada 1983-84, el equipo obtuvo una extraordinaria
segunda posición, sólo superado por el Tudelano.
También en ésta finalizó el bingo del
Numancia y se cambió la sede social del Club desde
la Ronda Eloy Sanz Villa a la Avenida de la Victoria. Toma
posesión como presidente Sebastián Ruiz Mateo.
El 24 de julio de 1984 se presenta el nuevo equipo para
afrontar la temporada (1984-85) con jugadores foráneos
y un buen número de jugadores sorianos procedentes
muchos de ellos de la cantera del Soria C.F.: Julito, Lamata,
Lucas, Monente y Naranjo. El equipo acabó en la octava
posición de la tabla.
En la siguiente temporada, 1985-86, las cosas no cambiaron
demasiado y el equipo se clasificó justo en mitad
de la tabla (décima posición). En este año
el C.D. Numancia y el Soria C.F. firman un acuerdo de colaboración
por el que el segundo pasa a ser filial del primero. En
la temporada 1985-86 se hace cargo del equipo José
Andrés Diago (popular y cariñosamente conocido
como "el profesor") aunque no la finalizó.
Esta fue una temporada atípica, salpicada por diversos
asuntos extradeportivos que tuvieron como protagonistas
a algunos jugadores numantinos y algunos periodistas de
Soria.
La directiva intentó por todos los medios iniciar
la siguiente temporada (1986-87) en el grupo riojano de
la Tercera división, pero no fue posible y el equipo
siguió unido a los equipos aragoneses. El entrenador
fue Javier Ruiz que ya se había hecho cargo del mismo
la temporada anterior con motivo de la dimisión de
Diago. La actuación del equipo fue más bien
discreta y finalizó en octava posición, lejos
de los de cabeza. En esta temporada se despide Jose, jugador
soriano que había militado varias temporadas en la
Tercera división.
La siguiente temporada (1987-88) comenzó realizándose
varios fichajes que después serían clave para
el ascenso del equipo a la Segunda División B como
Raúl Ortiz de Urbina y Carlos Javier Rodríguez
Monzón. La reestructuración de las categorías
en función de la Comunidad autónoma de pertenencia
hace que el equipo quede encuadrado en el grupo octavo de
la Tercera división.
En la siguiente temporada el equipo soriano se iba a encontrar
con la historia. Comenzó su andadura con la contratación
de Mezquita como entrenador y con la siguiente plantilla:
Toño y Marcos en la portería; Chus Martínez,
Jadraque, Omeñaca, Peloncho, Tobi y Soroa en la defensa;
Aláez, Lamata, Fierro, Romera y Fernández
como centrocampistas, y Raúl, Monzón, Jorge,
Arche e Ino como delanteros. Tras una brillante pretemporada
todo el mundo pensaba en la posibilidad de alcanzar por
fin el ansiado ascenso. La presentación liguera se
saldó con un triunfo en casa pero la siguiente derrota
llevó a pensar a algunos (los menos) que sería
una temporada como otras. El Numancia solventó con
goleadas casi todos los partidos jugados en casa (16 partidos
ganados, dos empates y una derrota con 59 goles a favor
y 5 en contra). Fuera de casa sólo cedió dos
derrotas siendo el resto todo puntos positivos. Con estos
datos, el Club estuvo en la primera posición de la
tabla 25 jornadas. El capitán numantino Peloncho
fue el único jugador que intervino en los 38 partidos
(sin dejar de jugar ni un minuto) y Monzón el máximo
goleador (32 goles).
El ascenso se consumó el 4 de junio de 1989 frente
al Endesa. El ambiente era impresionante, con más
de 4.000 personas. Los prolegómenos fueron largos,
se homenajeó a Garray ya que este era el último
partido que el equipo jugaba en el campo de San Juán
además de ser el último en la Tercera división.
El resultado final no hizo sino que continuara la fiesta:
8-0. Como curiosidad, decir que el entonces alcalde de Soria
prometió al Numancia un millón de pesetas
por cada gol que metiera. No creemos que pensara en ningún
momento que fueran a ser ocho.
Muchos fueron los homenajes, saludos, felicitaciones, recepciones
y fiestas. Tras los aplausos y las resaca el Club se puso
de inmediato a trabajar para la siguiente temporada.
Se empezó en la temporada 1989-90 en el grupo II
de la Segunda división B con expectativa y sobre
todo con la meta de salvar la categoría para ir afianzándose
en la misma. El 5 de agosto de 1989 se inaugura el Estadio
de los Pajaritos con una reunión atlética
(donde no podían faltar Abel Antón y Fermín
Cacho) y con un partido amistoso ante el Valladolid (0-3).
El campo lo cedió el Ayuntamiento al Club por un
periodo de 25 años. El comienzo fue dubitativo; el
equipo no lo hacía mal pero perdía, por lo
que llegó el nerviosismo y los primeros refuerzos.
Uno de ellos fue Pinky, miembro de la famosa "quinta
del Buitre", además de Bernard, Pereira y Pacheta
(actualmente en el equipo tras su paso por el Espanyol).
La permanencia se consiguió en el último momento
al empatar en Los Pajaritos ante el Lleida que ya se había
proclamado campeón.