Se inició la temporada 1960-61 ignorando la categoría
y lugar donde militaría el club al tener noticias
de que algunos equipos no deseaban continuar en Tercera.
Esto se confirmó más tarde permaneciendo pues
en la ansiada categoría. El equipo finalizó
en una estupenda tercera posición. Además,
participó en la Copa Primavera de la que los sorianos
resultaron vencedores.
En la temporada 1961-62, el Numancia siguió viviendo
una "época dorada" realizando una brillante
campaña liguera (quedó el primero del grupo
quinto) llegando a disputar, aunque sin éxito, la
fase de ascenso a Segunda división. Esta plantilla
estaba formada por: Bona, Emilio, Edesa y Pappalardo como
guardamentas; Ocáriz, Burrel, Cardiel, Casado, Teodoro
y Larrainzar como defensas; Alemán, Cáceres,
De Laplaza, Delso y Jurado como centrocampistas y Andrino,
Achótegui, Abelio, Álvarez, Galasa, González,
Gaspar, Teré y Silvestre como atacantes. Muchos son
los aficionados que recuerdan "de carrerilla"
esta alineación.
El 8 de diciembre de enfrentó en partido amistoso
al Atlético de Madrid al que derrotó por 3-1,
y en octubre del 62 también salió derrotado
por 3-0.
En la siguiente temporada (1962-63) el Numancia se proclamó
nuevamente campeón de su grupo marcando 93 goles,
pero nuevamente quedo apeado a las primeras de cambio por
el Calvo Sotelo del ansiado ascenso a la Segunda división.
Nuevamente en la temporada 1963-64 se jugó la liguilla
de ascenso a Segunda división tras quedar en segunda
posición a la finalización de la temporada
igualado a puntos con el Calvo Sotelo. En esta ocasión,
el verdugo soriano fue la Gimnástica de Tarragona.
Ya en la temporada 1964-65 y teniendo a Plaza como máximo
goleador (25 goles), y Abelio el más regular, el
Numancia finalizó en el tercer puesto. Plaza fichó
al finalizar la temporada por el Pontevedra, que entonces
militaba en Primera división.
En la siguiente temporada, con Doroteo Martínez
"Doro" como entrenador, el Numancia volvió
a proclamarse campeón del grupo quinto de la Tercera
división. En la fase de ascenso, el Torrelavega hizo
que el equipo soriano tuviera que esperar para otra ocasión
el ansiado ascenso.
Ya en la temporada 1966-67 se hizo cargo del equipo inicialmente
Abelio, pero después, tras el fichaje de Acedo Ponce
y la sustitución de éste por "Doro",
Abelio volvió a vestir la camiseta de jugador. En
esta temporada el equipo se mostró irrgular y mediocre
finalizando en penúltimo lugar por lo que tuvo que
jugar la fase de Permanencia con el Lamusa, conservando
finalmente la categoría.
El Numancia recuperó su prestigio y regularidad
en la siguiente temporada finalizando en quinta posición.
En la temporada 1968-69 el Numancia consigue cambiar de
grupo tras diez años luchando con equipos aragoneses
(pasando al grupo tercero), aunque fueron muchos los equipos
maños que también lo hicieron, acompañando
a equipos vascos, riojanos y navarros. Esta categoría
era de más calidad, dureza y disciplina. El Numancia
finalizó en la décimo cuarta posición.
Finalmente, en la temporada 1969-70 el equipo se clasificó
en la décimo segunda posición de la Liga.
En la pretemporada el Numancia volvió a enfrentarse
en partido amistoso al Atlético de Madrid, venciendo
los sorianos por 1-0.